Sylvain BARBEROT - Skull #2





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Sylvain BARBEROT presenta Skull #2, 2018, original, técnicas mixtas, 150 cm de alto por 20 cm de ancho, peso 45 kg, firmado a mano por el artista, en excelente estado, tema Cultura Pop, Francia.
Descripción del vendedor
Fijar lo que queda por venir
Aquí y en esta obra, si el tiempo está fijado por el uso del cráneo como soporte intemporel, inmutable y fijado, la piel que lo cubre, por su parte, parece fluir sin detenerse. Las temporalidades se enfrentan y la oscuridad de la idea que tenemos de la muerte se dobla ante el brillo de esta materia que se aproxima a la cerámica. Este material refleja la luz igual que esas láminas doradas en oro fino que transportan el objeto más allá del tiempo.
Una obra de arte es por esencia una vanidad. Refleja el deseo del artista de objetivarse para sobrevivir al tiempo y responde a la vanidad de la idea del artista demiurgo. La memoria no está fijada; permanece por venir sin anclarse jamás en un infinito. Su desaparición es su único recurso.
Artista internacional cuyo trabajo se apoya en la dicotomía que existe entre la memoria y el olvido. La memoria es, a mi entender, el elemento indispensable que une nuestro cuerpo al mundo. Sin embargo, y mientras nuestra cultura se esfuerza por grabar la historia con el buril, me empeño en inhibir, desestructurar, e incluso borrar mi propia memoria. Vaste empresa que el ejercicio del olvido… El cuerpo no es más que el soporte de esa memoria de la que depende, e incluso necesita. Ella lo construye, lo modela y lo transforma. Y si la anamnesis se traduce del griego como el regreso del recuerdo, por mi parte la persigo para separarme mejor de ella.
Fijar lo que queda por venir
Aquí y en esta obra, si el tiempo está fijado por el uso del cráneo como soporte intemporel, inmutable y fijado, la piel que lo cubre, por su parte, parece fluir sin detenerse. Las temporalidades se enfrentan y la oscuridad de la idea que tenemos de la muerte se dobla ante el brillo de esta materia que se aproxima a la cerámica. Este material refleja la luz igual que esas láminas doradas en oro fino que transportan el objeto más allá del tiempo.
Una obra de arte es por esencia una vanidad. Refleja el deseo del artista de objetivarse para sobrevivir al tiempo y responde a la vanidad de la idea del artista demiurgo. La memoria no está fijada; permanece por venir sin anclarse jamás en un infinito. Su desaparición es su único recurso.
Artista internacional cuyo trabajo se apoya en la dicotomía que existe entre la memoria y el olvido. La memoria es, a mi entender, el elemento indispensable que une nuestro cuerpo al mundo. Sin embargo, y mientras nuestra cultura se esfuerza por grabar la historia con el buril, me empeño en inhibir, desestructurar, e incluso borrar mi propia memoria. Vaste empresa que el ejercicio del olvido… El cuerpo no es más que el soporte de esa memoria de la que depende, e incluso necesita. Ella lo construye, lo modela y lo transforma. Y si la anamnesis se traduce del griego como el regreso del recuerdo, por mi parte la persigo para separarme mejor de ella.

