José Zamora (1889-1971) - El Príncipe quiso ser princesa





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Desenho a tinta sobre papel de José Zamora (1889-1971) intitulado El Príncipe quiso ser princesa, datado de 1920, em estilo Art Déco, retratando duas figuras nuas, assinado com monograma e data a tinta (J.Z. 20), folha de 337 x 215 mm (moldura 51 x 39 cm).
Descrição fornecida pelo vendedor
FICHA TÉCNICA
Autor: José de Zamora (José Zamora Vaxeras, «Pepito Zamora»). Madrid, 1889 - Sitges (Barcelona), 1971.
Título: El Príncipe quiso ser princesa.
Año: 1920.
Técnica: tinta negra sobre papel. Dibujo original, pieza única.
Medidas de la hoja: 337 x 215 mm (33,7 x 21,5 cm).
Medidas con marco 51cmx39.
Presentación: enmarcado, con passepartout gris oscuro y moldura gris con filo plateado, bajo cristal.
Escena: Pareja con tocado de plumas.
Firma: Monograma y fecha a tinta a la derecha, a la altura de las manos: «J.Z. 20» [VERIFICAR: lectura del monograma con lupa]
Estado: Buen estado para su edad. Papel ligeramente amarillento, con algunas manchas leves de humedad y de óxido en la mitad inferior de la hoja. Sin roturas visibles. [VERIFICAR: revisar fuera del marco y el reverso]
Procedencia: colección particular, Madrid. [VERIFICAR: cómo y cuándo se adquirió]
A OBRA
Dos figuras desnudas de medio cuerpo. A la izquierda, una mujer con un tocado de plumas altísimo, pendientes largos y un collar de cuentas rematado en borla, con la mano en la cadera. A la derecha, una figura de rasgos andróginos con turbante liso que la rodea con el brazo y le apoya la mano en el pecho. El resto de la hoja queda en blanco: Zamora concentra todo el dibujo en el tercio superior.
Forma parte de un conjunto de dibujos a tinta realizados por Zamora en 1920 con el título «El Príncipe quiso ser princesa». Se ofrecen en Catawiki por separado, en lotes independientes.
EL AUTOR
El figurinista más célebre del art déco, Erté, recordó a José de Zamora con emoción en sus memorias, Things I Remember (1975). Se habían conocido en París, en el taller de Paul Poiret, el modisto al que se atribuye el concepto moderno de alta costura, cuando ninguno de los dos tenía todavía nombre.
José Zamora Vaxeras, que firmó José de Zamora y al que todo Madrid llamó Pepito Zamora, nació en Madrid en 1889 y murió en Sitges (Barcelona) en 1971. Estudió con el pintor Eduardo Chicharro. Desde 1910 publicó dibujos en Nuevo Mundo y La Esfera, las dos revistas ilustradas de más prestigio de la época. Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914 volvió a España, y en 1918, en San Sebastián, Serguéi Diáguilev y Anna Pávlova le encargaron figurines para sus ballets. Ese mismo año abrió casa de modas en la calle Núñez de Balboa de Madrid, donde vestía a actrices como Catalina Bárcena y Gloria Laguna.
Fue de la tertulia de Ramón Gómez de la Serna en el café de Pombo, y Gómez de la Serna lo retrató en La sagrada cripta de Pombo. Ilustró cuentos para la Editorial Calleja. Escribió también: su relato Princesas de aquelarre salió en 1915 en La Novela de Bolsillo, y la Editorial Renacimiento lo reeditó en 2012 con prólogo de Luis Antonio de Villena. En 1919 estrenó en el Petit Casino de Madrid la comedia Sueños de opio, escrita a seis manos con Tono y Tomás Pellicer.
En 1921 dibujó los figurines de Farsa y licencia de la reina castiza, de Valle-Inclán, para el montaje que preparaba Cipriano Rivas Cherif y que no llegó a estrenarse. Trece de esos figurines, a la aguada sobre cartulina de color, se conservan en la Biblioteca Regional de Madrid.
La carrera parisina de Zamora es la menos conocida en España y la más larga. Fue figurinista del Casino de Paris en 1920 y 1921, del Concert Mayol entre 1922 y 1927, del Palace entre 1923 y 1928, del Moulin Rouge entre 1924 y 1927 y del Folies Bergère entre 1926 y 1929. Después de la Segunda Guerra Mundial volvió a trabajar para el Casino de Paris hasta 1961 y para el Théâtre Mogador entre 1947 y 1957. El dramaturgo Francisco Nieva, que llegó a París en la posguerra, escribió que los carteles del Casino de Paris firmados por Zamora estaban por todas partes y que se le podía comparar con Erté.
La comparación se queda corta. En los dibujos a tinta de 1920 la línea de Zamora es más nerviosa y más libre que la de Erté en esos mismos años, y por eso aguanta mejor el paso del tiempo. Su estilo fue muy imitado en vida: dejó huella en Antonio Juez, en Julio Antonio y en el figurinista Víctor María Cortezo.
Su obra está en colecciones públicas a los dos lados del Atlántico. El John and Mable Ringling Museum of Art de Sarasota (Florida, Estados Unidos) conserva en la Tibbals Circus Collection una serie de diseños de vestuario de circo pintados por Zamora entre 1968 y 1970. La Biblioteca Regional de Madrid guarda los figurines de La reina castiza. En 2022, en el cincuentenario de su muerte, los Museus de Sitges le dedicaron en el Museu de Maricel la exposición «Pepito Zamora, un artista de revista», y en 2025 la Biblioteca Regional de Madrid programó una conferencia sobre su obra a cargo de la investigadora Isabel Alba Nieva. Sus figurines originales para el music-hall parisino de los años veinte circulan hoy entre marchantes especializados de París, y los dibujos a tinta de 1920, como este, son la parte más buscada de su producción gráfica española.
FICHA TÉCNICA
Autor: José de Zamora (José Zamora Vaxeras, «Pepito Zamora»). Madrid, 1889 - Sitges (Barcelona), 1971.
Título: El Príncipe quiso ser princesa.
Año: 1920.
Técnica: tinta negra sobre papel. Dibujo original, pieza única.
Medidas de la hoja: 337 x 215 mm (33,7 x 21,5 cm).
Medidas con marco 51cmx39.
Presentación: enmarcado, con passepartout gris oscuro y moldura gris con filo plateado, bajo cristal.
Escena: Pareja con tocado de plumas.
Firma: Monograma y fecha a tinta a la derecha, a la altura de las manos: «J.Z. 20» [VERIFICAR: lectura del monograma con lupa]
Estado: Buen estado para su edad. Papel ligeramente amarillento, con algunas manchas leves de humedad y de óxido en la mitad inferior de la hoja. Sin roturas visibles. [VERIFICAR: revisar fuera del marco y el reverso]
Procedencia: colección particular, Madrid. [VERIFICAR: cómo y cuándo se adquirió]
A OBRA
Dos figuras desnudas de medio cuerpo. A la izquierda, una mujer con un tocado de plumas altísimo, pendientes largos y un collar de cuentas rematado en borla, con la mano en la cadera. A la derecha, una figura de rasgos andróginos con turbante liso que la rodea con el brazo y le apoya la mano en el pecho. El resto de la hoja queda en blanco: Zamora concentra todo el dibujo en el tercio superior.
Forma parte de un conjunto de dibujos a tinta realizados por Zamora en 1920 con el título «El Príncipe quiso ser princesa». Se ofrecen en Catawiki por separado, en lotes independientes.
EL AUTOR
El figurinista más célebre del art déco, Erté, recordó a José de Zamora con emoción en sus memorias, Things I Remember (1975). Se habían conocido en París, en el taller de Paul Poiret, el modisto al que se atribuye el concepto moderno de alta costura, cuando ninguno de los dos tenía todavía nombre.
José Zamora Vaxeras, que firmó José de Zamora y al que todo Madrid llamó Pepito Zamora, nació en Madrid en 1889 y murió en Sitges (Barcelona) en 1971. Estudió con el pintor Eduardo Chicharro. Desde 1910 publicó dibujos en Nuevo Mundo y La Esfera, las dos revistas ilustradas de más prestigio de la época. Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914 volvió a España, y en 1918, en San Sebastián, Serguéi Diáguilev y Anna Pávlova le encargaron figurines para sus ballets. Ese mismo año abrió casa de modas en la calle Núñez de Balboa de Madrid, donde vestía a actrices como Catalina Bárcena y Gloria Laguna.
Fue de la tertulia de Ramón Gómez de la Serna en el café de Pombo, y Gómez de la Serna lo retrató en La sagrada cripta de Pombo. Ilustró cuentos para la Editorial Calleja. Escribió también: su relato Princesas de aquelarre salió en 1915 en La Novela de Bolsillo, y la Editorial Renacimiento lo reeditó en 2012 con prólogo de Luis Antonio de Villena. En 1919 estrenó en el Petit Casino de Madrid la comedia Sueños de opio, escrita a seis manos con Tono y Tomás Pellicer.
En 1921 dibujó los figurines de Farsa y licencia de la reina castiza, de Valle-Inclán, para el montaje que preparaba Cipriano Rivas Cherif y que no llegó a estrenarse. Trece de esos figurines, a la aguada sobre cartulina de color, se conservan en la Biblioteca Regional de Madrid.
La carrera parisina de Zamora es la menos conocida en España y la más larga. Fue figurinista del Casino de Paris en 1920 y 1921, del Concert Mayol entre 1922 y 1927, del Palace entre 1923 y 1928, del Moulin Rouge entre 1924 y 1927 y del Folies Bergère entre 1926 y 1929. Después de la Segunda Guerra Mundial volvió a trabajar para el Casino de Paris hasta 1961 y para el Théâtre Mogador entre 1947 y 1957. El dramaturgo Francisco Nieva, que llegó a París en la posguerra, escribió que los carteles del Casino de Paris firmados por Zamora estaban por todas partes y que se le podía comparar con Erté.
La comparación se queda corta. En los dibujos a tinta de 1920 la línea de Zamora es más nerviosa y más libre que la de Erté en esos mismos años, y por eso aguanta mejor el paso del tiempo. Su estilo fue muy imitado en vida: dejó huella en Antonio Juez, en Julio Antonio y en el figurinista Víctor María Cortezo.
Su obra está en colecciones públicas a los dos lados del Atlántico. El John and Mable Ringling Museum of Art de Sarasota (Florida, Estados Unidos) conserva en la Tibbals Circus Collection una serie de diseños de vestuario de circo pintados por Zamora entre 1968 y 1970. La Biblioteca Regional de Madrid guarda los figurines de La reina castiza. En 2022, en el cincuentenario de su muerte, los Museus de Sitges le dedicaron en el Museu de Maricel la exposición «Pepito Zamora, un artista de revista», y en 2025 la Biblioteca Regional de Madrid programó una conferencia sobre su obra a cargo de la investigadora Isabel Alba Nieva. Sus figurines originales para el music-hall parisino de los años veinte circulan hoy entre marchantes especializados de París, y los dibujos a tinta de 1920, como este, son la parte más buscada de su producción gráfica española.

